Riga & Jurmala
Dos días más tarde de lo originalmente planeado llegué a Riga, con 4 noches y 3 días y medio para pasear por la ciudad y un par de viajes por el día.
La ciudad es bastante occidental, no parece quedar mucho que recuerde a la unión soviética más que un edificio feo que dejaron en pie a propósito y en el que pusieron el museo de la ocupación que cuenta la historia de las ocupaciones de los soviéticos y los nazis desde la segunda guerra mundial hasta 1991, cuando finalmente el país logró la independencia.
Lamentablemente no tuve demasiado tiempo para conocer la ciudad, porque el día que tenía destindo para caminar por todas partes me sentía pésimo, asique me pasé bastante rato en el hostel. Igual algo alcancé a cachar del old town y era bastante bonito, además pude salir a tomarme unas chelas con la gente del hostel
El centro de la ciudad (u old town) era bastante choro, aunque no medieval como se ve en Tallinn. En Riga está la mayor cantidad de edificios Art Nuveau (no sabía que era eso antes, igual se ven bonitos) y hay un par de iglesias bastante antiguas. Además, está el monumento a la libertad, que extrañamente los rusos dejaron en pie (porque es una mujer que sostiene 3 estrellas, las que para ellos representaban a las nuevas repúblicas bálticas soviéticas).
Uno de los días en Riga estaba destinado a ir a Jurmala, un conjunto de pueblos en la costa con muuuuucha playa, donde los rusos con harta plata tienen sus casas (cerca del 45% de la población de Letonia es rusa). Justo el domingo el hostel invitaba a ir a la playa a tomarse unas chelas, jugar fúbol y tener un asado, asique aproveché, para no ir solo. No estuvo nada de mal, aunque las playas a las que fui en Estonia estuvieron bastante mejores (el agua acá era un poco sucia, y la franja de arena no era demasiado ancha).
Aproveché mi tiempo en Riga para tomar chelas y comer comida letona, que es bastante grasosa, pero bien rica. Mucha carne con papas o sauerkraut.

