Helsinki
El viaje cempezó verdaderamente en Helsinki. La pasada por München fue bastante rápida, además que estaba con un poco de jet lag, asique no tuve mucho tiempo ni ganas para pasear demasiado.
En fin, Helsinki, tal como la recordaba, es una ciudad larraja. El primer día estuve dando vueltas caminando com 8 horas pasando dos veces sólo por algunas partes. Como es una ciudad relativamente chica (sólo 500.000 habitantes), no está muy llena de gente, salvo lugares particulares como la kauppatori o plaza del mercado o la pohjoisesplanadi, una calle de como 5 o 6 cuadras que lleva desde la kauppatori hasta el “centro”. Ahí es donde se concentran la mayoría de los turistas. Lamentablemente, tal como recordaba, la ciudad (y el país completo) es bastante cara. Un viaje en tranvía, por ejemplo, cuesta €2.50 (unos $1.650).
En fin, estuve allá tres noches, alojado en el hostel que queda en el estadio olímpico (las olimpíadas del 1952 fueron acá, después de haber sido elegida la ciudad para 1940, las olimpíadas fueron pospuestas debido a la segunda guerra) y al lado del estadio del equipo local de fútbol HJK, del cual tuve el agrado de ver un partido desde fuera del estadio (se veía casi todo!) contra un equipo de lituania al que le ganaron 2-0 en tiempo extra por la ronda previa de la champions league.
El segundo día fui a pasear a Porvoo. Un pueblo que queda a unos 50 kilómetros al este de Helsinki, en el que se quebran de ser el segundo pueblo más viejo de finlandia (oficialmente son pueblo/ciudad desde 1346) sólo “superado” por Turku, la primera capital. El viaje de ida lo hice en un barco que se fue paseando por todo el archipiélago de Helsinki, donde hay más de 30.000 islas (y más de 180.000 en toda Finlandia!!!), la mayor parte cubiertas de bosques y de propiedad privada, mucha gente tiene sus casas de verano en estas islas. Fueron 3 horas a pleno sol disfrutando de paisajes maravillosos y soñando con tener una casita en una de esas islas y una lancha para llegar en verano (en invierno, como se congela el mar, es posible llegar en auto algunas veces, aunque no sé si me arriesgaría…). Estúpidamente, el día anterior dejé la tarjeta de la cámara en el computador, asique no pude sacar ninguna foto
Porvoo es un pueblo de mucha influencia sueca, el 42% de la población habla sueco antes que finlandés. En la época en que Finlandia era parte de Suecia, Porvoo era un centro comercial importante. El centro histórico consta de una cantidad de casas de madera de estilo sueco a la orilla del río Porvoo que datan de poco después de 1670 (cuando hubo un gran incendio que quemó la ciudad entera). La catedral es “medieval”, no recuerdo bien, pero creo que data del siglo XIV o XV, es de importancia histórica, puesto que aquí fue que el zar Alejandro I en 1809 (después que Finlandia pasara a ser un Gran Ducado de Rusia) declaró la libertad religiosa para Finlandia. Más que eso, Porvoo no tenía nada interesante, por lo que las 2 horas y mnedia, incluido almuerzo, que tenía para estar ahí fueron incluso un poco mucho.
Luego un par de compras (poleras, gorros, etc, van a ser al menos 5 años hasta que venga denuevo a renovar stock…) y al día siguiente chao Finlandia por esta vez y hola Estonia

