Al día siguiente correspondía ir a Gdańsk, donde viven Christian y la Małgosia. En el camino pasamos a Gniew, donde hay un castillo medieval que, creo, también es original.
En Gdańsk paseamos un poco por el centro, que tiene hartos aires alemanes, y que no tiene nada de original, sino que se reconstruyó todo después de la destrucción de la guerra. En la noche vino el “desafía golonka”. Con Christian nos desafiamos a ver si nos podíamos comer una golonka (un pernil a la polaca) completa cada uno, lo que finalmente ambos logramos, después de bastante sufrimiento para terminarlo (ver fotos, era gigante!). El día siguiente fue de playa y un rato de relajo para tomar luego el avión a München.
La pasada por Polonia no pudo haber sido mejor, me trataron espectacular, lo pasé demasiado bien, conocí bonitos lugares, comí mucha comida típica polaca y aproveché de hablar en buen chileno con Christian. La verdad estoy inmensamente agradecido de ustedes, Christian y Małgosia, gracias por pasearme y por recibirme como alguien de la familia, mis saludos y agradecimientos también a Pani Krisza (nuevamente, se escribe así de verdad?) que me recibió en su casa, me dio de comer y me paseó por Varsovia, y además me trató super bien a pesar que no hablábamos ningún idioma en común.
Al día siguiente correspondía ir a Gdańsk, donde viven Christian y la Małgosia. En el camino pasamos a Gniew, donde hay un castillo medieval que, creo, también es original.En Gdańsk paseamos un poco por el centro, que tiene hartos aires alemanes, y que no tiene nada de original, sino que se reconstruyó todo después de la destrucción de la guerra. En la noche vino el “desafío golonka”. Con Christian nos desafiamos a ver si nos podíamos comer una golonka (un pernil a la polaca) completa cada uno, lo que finalmente ambos logramos, después de bastante sufrimiento para terminarlo (ver fotos, era gigante!). El día siguiente fue de playa y un rato de relajo para tomar luego el avión a München.La pasada por Polonia no pudo haber sido mejor, me trataron espectacular, lo pasé demasiado bien, conocí bonitos lugares, comí mucha comida típica polaca y aproveché de hablar en buen chileno. La verdad estoy inmensamente agradecido de ustedes, Christian y Małgosia, gracias por pasearme y por recibirme como alguien de la familia, mis saludos y agradecimientos también a Pani Krisza (nuevamente, se escribe así de verdad?) que me recibió en su casa, me dio de comer y me paseó por Varsovia, y además me trató super bien a pesar que no hablábamos ningún idioma en común.